domingo, 13 de septiembre de 2026

8:00 AM: "Bea, ven cuanto antes"


 8:00 AM: 

"Bea, ven cuanto antes"

Llevaba meses con una molestia en el pezón izquierdo. Creía que era el roce del sujetador deportivo. Mi vida era totalmente normal: me sentía fuerte, salía en bici al monte y paseaba sin parar con mi perra Thaylita 💝, mi fiel compañera. Visité a la matrona, al médico y al ginecólogo; todos me despachaban con una simple crema.
Pero una noche, cenando en casa, sentí un picor en la axila. Al rascarme, lo noté: un bulto como un garbanzo. Mi mente hizo "clic". 

Fui a Urgencias y de ahí me derivaron a radiología.

Allí la doctora no le dio importancia a la axila, pero al insistirle en que mirara el pecho, se hizo el silencio.
 Se le cambió la cara. Pasamos de la crema a dos biopsias de golpe. La del pezón fue terroríficamente dolorosa. 

No hizo falta que dijera nada: leí entre líneas.

Siguieron 19 días de espera interminables, contando cada segundo. Noches en vela vividas hacia adentro, callada para no trasladar a los demás mis temores, mientras mi mente era un péndulo cruel que oscilaba sin freno entre el abismo de pensar lo peor y la luz de esperar lo mejor.

La verdadera tortura no fueron las agujas ni el dolor, sino el peso inhumano de cada segundo que tarda la biopsia en dar la cara.

Hasta que sonó el teléfono. Un martes, justo a las 8:00 AM. Era la ginecóloga: 

"Bea,,,, ven cuanto antes".

Fui sola. Sus palabras fueron un mazo: "Es un carcinoma. Hay que actuar rápido, aún no sabemos de dónde proviene el bulto axilar". 

Salí desencajada. Abajo me esperaba mi pareja y nos fuimos al bidegorri a soltar una ola de llanto sin fin. En medio de las lágrimas, me invadieron mil preguntas: 

¿Mi trabajo? ¿Mis padres? ¿Mi hermano Adri? 

¿Hay cura?... Por primera vez, empaticé con la muerte.

Ahí sentí que todo se acababa. Pero hoy sé que aquello solo era el bofetón de la vida para decirme: "Espabila, Bea, que vas a descubrir de qué pasta estás hecha".

(¡Y vaya si lo descubrí, aunque tuviera que ser a base de pañuelos de colores y actitud de calavera!).


pie de foto: la superior : Con la cabeza llena de temores y los brazos en alto: si hay que pelear, se pelea desde lo más alto.

pie de  foto inferior :Buscando respuestas donde la senda parecía terminar, abrazada a la fidelidad constante de Thaylita."


(Continuará...)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada más destacada

RESPIRAR EN MITAD DEL MIEDO

  RESPIRAR EN MITAD DEL MIEDO Nada más salir de la consulta hablé con mi jefa entre sollozos y afronté el trago más amargo: contar la verdad...

Entradas más populares